El Huérfano y el desterrado

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En un mundo tan recóndito como lo es el estado mental más sublime y a la vez más triste de cualquier ser humano, se halla la fuente de una leyenda que busca precisamente el conocimiento de sí mismo y Juan de Dios, el huérfano, es el instrumento principal para dar testimonio de cómo llevar a cabo ese proceso y de lo tan arduo y complicado que se vuelve a medida que pasa el tiempo y  llegan las adversidades que se convierten en dichas al lado de una buena compañía  como lo es su hermano en orfandad Walter de Dios y como lo llega a ser luego el desterrado, quien no es protagonista simplemente porque así lo ha decidido el destino o porque ha sido resultado del camino que el mismo huérfano ha emprendido sino por la valiosa amistad que él le ha brindado y que en él, Juan de Dios ha encontrado; pues sin él, el camino del huérfano por y hacia el conocimiento de sí mismo se hubiera recorrido sin ningún sentido ya que es gracias a la insistencia y la guía del desterrado que Juan de Dios decide intentar conocerse a sí mismo permitiendo que el desterrado le brindase la ayuda vital gracias a la cual descubre que es necesaria para hallar su propio ser, su verdadera identidad; esa que le libertase y que le permitiese ser quien no sólo en realidad fuese sino ante todo quien quisiese ser.

De dicho modo se construye el sentido de un viaje en el cual el conocimiento del ser se lleva a cabo espontáneamente mientras se va adquiriendo un conocimiento de todo aquello de lo que sólo el huérfano y el desterrado tenían una pequeña noción gracias a su amplia imaginación; pareciendo así que para conocerse a sí mismos debían conocer y reconocer la existencia de todo cuanto alberga el Universo y de cómo funciona pero en vista de su dificultad posiblemente opten por conocerse a sí mismos directamente y así conocerlo todo de una manera más fácil pero en sus luchas parece ser que esa no hubiese sido la decisión tomada o si así fue pudo también tornarse complicada. Pero fuesen cuales fuesen sus decisiones, su propósito no era sólo alcanzar la libertad y utilizar el cosmos a su favor sino hacer algo de lo cual tal vez esto depende, siendo por ende algo más importante, debiendo ser así su  objetivo real y fundamental, el que en el intento de cumplirlo no deben fallar y es el del autocontrol y del dominio de sí mismos; siendo tal vez ésta la mejor de las pruebas de un buen conocimiento de sí mismo. Quizá también sea esa la fórmula de la felicidad por la cual el huérfano y el desterrado tanto habrán de luchar pero luego de su épica llena de dolor, sacrificios y de su lucha existencialista y utópica, ¿la conseguirán?

 

 

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