¿Autopublicación o publicación tradicional? 25 de enero de 2015 17:52

Hace años, ver tu libro a la venta en una librería era un sueño difícil de realizar. Tenías que someter tu manuscrito a varios agentes literarios, los cuales tenían la labor de presentarla a las editoriales para que se aventuraran a publicarlo a cambio de una cantidad como avance por los derechos (actualmente entre unos 5 a 10 mil dólares americanos) y entre el 5 y el 10% de regalías.

La casa editora corre con los gastos de producción y tú con los de marketing, pero tienes un editor que te dice qué es lo que tienes que escribir, los arreglos que tienes que hacer para que tu obra quede como ellos la quieren y que sea vendible. O sea, que pierdes el control absoluto de tu libro y un equipo especializado se hace cargo de él.

Eso tiene sus desventajas y sus ventajas.

La desventaja es obvia: dejas de controlar tu creación y se convierte en la creación de un grupo de expertos, con el objeto de convertirlo en un producto que genere ganancias (que es lo que muchos escritores -si no es que todos- soñamos alguna vez).

Tú puedes concentrarte en escribir y todo el sistema de producción queda a cargo de la casa editora.

Algunos autores, después de varios rechazos de las casas editoras, logran encontrar una interesada en publicar su libro y éste se convierte en un fenómeno de ventas (como Harry Potter, por ejemplo). Pero en el medio editorial eso es muy raro; algo así como sacarte la lotería. Sucede, claro, pero es muy raro.

Con la llegada de la tecnología, cada vez se fue haciendo más sencillo autopublicar. Hace unos años surgió una modalidad que se llama POD (Print On Demand) o impresión bajo demanda, que permite imprimir una obra por unidades, es decir, que no es necesario imprimir una gran cantidad de libros al momento; sino que, por medios digitales, se puede producir la obra de uno en uno, conforme se vaya necesitando.

Esta nueva modalidad permite que el costo de producción disminuya hasta un nivel en donde es posible que cualquier autor pueda publicar sus obras.

Pero no todo es tan bello como parece. La impresión bajo demanda también trajo consigo una gran cantidad de libros basura. A esto se le llama Vanity Publishing o publicación por vanidad. Es decir, algunos autores autopublican sus libros sin tomarse la molestia de pasarlos por un proceso (necesario) de revisión de estilo y gramática. Esto ocasión también que las librerías importantes no tomaran en serio los libro autopublicados y los desecharan como basura.

Sin embargo, algunos buenos autores sí se tomaron esas molestias y, con su talento, han creado obras que se han convertido en grandes bestsellers en todo el mundo. Como ejemplo podemos mencionar a autores como E.L. James (50 Sombras de Grey), Sylvia Day, Jamie McGuire y muchos más que han autopublicado sus obras con dinero propio (o quizás prestado) y al convertirse en éxitos de venta, llaman la atención de las grandes casas editoras, o hasta de las enormes productoras cinematográficas, quienes les ofrecen jugosos contratos por los derechos de reproducción.

Cada vez más y más autores publican sus obras sin necesidad de tener el respaldo de una casa editorial gigante, y cada vez más autores se convierten en exitosos autopublicadores.

Ser un autor publicado ha dejado de ser un sueño solamente realizable para unos cuantos. Ser un autor publicado es ahora una realidad gracias a los avances tecnológicos y al alcance global de internet.

Yo tengo mi novela "A Destiempo" en librerías online tanto en papel como en formato electrónico y me da un gusto enorme cada que recibo un correo de alguna persona que ha leído mi libro y me da sus comentarios; personas de países como España, Guatemala, Colombia, Venezuela, Argentina, México y hasta Reino Unido y Japón. Nunca me imaginé, cuando lo escribí, que alguien en Japón pudiera estar leyendo mi novela mientras yo me encontraba en mi casa, quizás durmiendo.

El saber que tu obra puede llegar a personas de todo el mundo es una sensación difícil de explicar, pero fácil de experimentar. Sólo necesitas escribir lo que tengas que decir y publicarlo. Puedes intentar convencer a una casa editora y prepararte para recibir varias negativas, o publicar tu novela (o lo que hayas escrito) con tu propio dinero y dejando todo el proceso a una compañía con experiencia, que distribuya tu libro en todo el mundo a través de las más grandes empresas como Amazon, Apple, Barnes and Noble, Casa del Libro, Kobo, y por supuesto, nuestra librería ibukku.